El hijo del afamado escritor tenía 95 años.
Los fans de La Tierra Media se encuentran de luto. Anoche, en Francia, se hizo oficial el fallecimiento de Christopher Tolkien, escritor y asesor literario; hijo de John Ronald Reuel Tolkien, creador de obras como El Hobbit, El Señor de los Anillos o El Silmarillion.
El autor se encontraba desde hace tiempo internado en el Hospital Center de la Dracénie en Drauguignan y su muerte se produjo por causas naturales, fruto de su avanzada edad.

Fue la famosa Tolkien Society, entidad que se dedica al estudio de la obra de su padre, quien comunicó la trágica noticia. El editor había cumplido recientemente los 95 años de edad.
Nacido en noviembre de 1924 en Londres, Christopher fue el menor de los hijos varones del popular escritor británico. Fanático de la Tierra Media prácticamente desde su nacimiento, pasó casi toda su vida tratando de continuar el legado de su padre.
Por un lado, re-interpretando y aclarando algunos conceptos confusos de aquel vasto universo, principalmente los vinculados a la recreación de mapas o a la unificación de lugares concretos.

Por el otro, Christopher se dedicó a editar aquellas historias que su padre no llegó a concluir o que nunca logró publicar. Durante años estuvo recopilando notas, frases y documentos que le permitieran aquellas historias a los fanáticos, incluso tomándose la libertad de terminar algunas de esas obras inconclusas.
Su más grande aporte ha sido El Silmarillion, libro que hace las funciones de Biblia de la Tierra Media y que frenó su publicación debido a la muerte de su padre. El proceso de reconstrucción fue muy largo, ya que mucho del material estaba escrito a mano, con frecuencia un simple bosquejo estaba escrito sobre otro bosquejo anterior, y los nombres de los personajes cambiaban continuamente entre el inicio y el fin del mismo texto.
Descifrar esto fue una ardua tarea, y tal vez sólo alguien con la cercanía al autor de Christopher, y tan adentrado en la evolución de las historias, podía hacer que todo concordara. Aun así, Christopher ha admitido que a menudo tuvo que adivinar lo que su padre quiso decir.

Sus últimos años de vida se vieron marcados por la polémica. Durante la década pasada, inició una demanda hacia New Line Cinema por 80 millones de Libras, alegando que era el valor total en regalías que la productora le debía a su familia. Dicha demanda retrasó varios meses el proceso de producción de El Hobbit, film que ya se encontraba en desarrollo.
Sin embargo, su relación con las grandes productoras ha mejorado con los años. El Hobbit finalmente fue estrenada y el acuerdo realizado con Amazon para una serie sobre la Tierra Media fue aprobado por él mismo antes de morir. Queda esperar a que ésta mega-producción esté a la altura de la obra creada por su padre y que él tan bien supo cuidar.